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miércoles, 18 de enero de 2012

¿Clitoriana, vaginal o ambas?

Aunque muchas mujeres sean inconscientes de ello, existen dos fuentes principales de obtención de placer sexual. La más común de ambas es a través del clítoris, llamando así a la mujer “clitoriana”. La segunda y menos conocida, aunque no menos frecuente, el Punto G, llamando así a la mujer “vaginal”.

¿Cómo saber si eres clitoriana o vaginal? Esta es una pregunta muy común entre las mujeres, porque a veces, y sobre todo si nuestros únicos momentos sexuales son más tradicionales y en pareja, no sabemos de donde proviene exactamente el placer.

Para obtener el máximo placer sexual es fundamental conocer nuestro propio cuerpo a través de la experimentación individual y en pareja, usando tanto las manos y múltiples juguetes sexuales, si investigamos solas, cómo la lengua, boca, manos, pies, etc. de tu pareja. Todo es cuestión de gustos, investigación y paciencia.

Por un lado, podemos decir que una mujer es “clitoriana” cuando obtiene placer a través este órgano, llegando así al orgasmo.  Sin embardo, una mujer es “vaginal” cuando es capaz de lograr el orgasmo a través de la estimulación del punto G.


El clítoris es un órgano eréctil que se encuentra en la parte superior de la vulva de la mujer. Clítoris significa "llave" en latín y está unido y recubierto parcialmente por los labios menores. De hecho, a veces solo es visible el prepucio del clítoris (capuchón).


El órgano en sí mide 3-4 mm de ancho y 4-5 mm de largo en estado de reposo, mientras que en erección puede alcanzar entre 1-1,5 cm (mujer promedio). La parte visible del clítoris es el glande y es extremadamente sensible a la estimulación directa en la mayoría de las mujeres, prefiriendo así la estimulación indirecta (a través del capuchón).

En el clítoris se concentran los nervios que producen placer sexual y hasta ahora no tiene otra función conocida.



Por otro lado, el Punto G es algo más complicado de encontrar por varias razones. Falta de información sobre este (muchas mujeres, sobre todo mayores, no saben de su existencia), falta de experimentación (por timidez, dejadez, etc.), aburrimiento (producido por la búsqueda sin resultados exitosos), etc.

El Punto G es una superficie eréctil de unos 25-30 mm de ancho que aumenta su tamaño cuando nos excitamos. Está localizado en la parte anterior (la parte de arriba si estamos tumbadas) de la vagina a unos 3.5 cm de la apertura vaginal.

Para poder localizarlo es necesario que exista excitación previa (bien usando tus dedos o los de tu pareja, juguetes o el pene). Esta excitación hará sobresalir esta superficie dejando palpar un tejido rugoso. Muchas mujeres sienten la necesidad de orinar al ser estimuladas en esa zona, por lo que es necesario vaciar la vejiga antes.

¿Cómo encontrar el Punto G? El camino más fácil es tenderse boca arriba con las piernas separadas, introducir dos dedos en la vagina (normalmente índice y corazón) doblándolos un poco hacia arriba hasta tocar la pared vaginal y moviéndolos en extensión y flexión (como si estuvieras llamando a alguien). Es recomendable no tener las uñas demasiado largas y estar bien excitada.

Encontrar el Punto G y sentir placer a través de este, es una experiencia de lo más gratificante que todas las mujeres tienen al alcance de su mano pero no todas gozan de él. Desde aquí os invitamos y animamos a investigar sobre tu propio cuerpo y a disfrutar de una manera diferente y desconocida por ahora. Solo hacen falta ganas, excitación y paciencia. ¡Mucha suerte en vuestra búsqueda!

viernes, 30 de diciembre de 2011

Sexo, Relaciones Sexuales y Sexualidad

Antes de empezar a tratar los temas en profundidad, estrenamos este blog con una entrada en la que explicaremos la diferencia entre tres conceptos que a veces usamos indistintamente: sexo, relaciones sexuales y sexualidad.

El sexo es la diferencia física y de conducta que distingue a los seres vivos, según las funciones que realizan en los procesos de reproducción. A través de esta diferencia se distinguen mujeres/hembras y hombres/machos.

En la gran mayoría de las ocasiones, utilizamos la palabra sexo para referirnos a las relaciones sexuales. Por tanto, para hablar de nuestro concepto de sexo nos vamos a referir a “relaciones sexuales”.

La relación sexual, es un conjunto de comportamientos eróticos, de dos o más seres, y que suele incluir uno o más coitos (unión entre dos individuos, es decir, cuando el pene se introduce en la vagina para realizar la fecundación). En los seres humanos, el coito forma parte de la relación sexual y puede o no tener como finalidad la fecundación, de manera que las relaciones sexuales no solo hacen referencia al intercambio de fluidos.

Las relaciones sexuales siempre han sido un tema controvertido en todas las civilizaciones y a lo largo de toda la historia. Por otra parte, las religiones han influido de forma importante en el concepto de la sexualidad, otorgándole a la sexualidad una función puramente reproductiva, negando la importancia del simple placer y del uso de anticonceptivos.

Finalmente, cuando hablamos de sexualidad nos referimos al conjunto de fenómenos emocionales y de conducta relacionados con el sexo, que marcan de forma decisiva al ser humano en todas las fases de su desarrollo. Comprende tanto el impulso sexual, dirigido al goce inmediato y a la reproducción, como los diferentes aspectos de la relación psicológica con el propio cuerpo (sentirse hombre, mujer o ambos) de las expectativas de rol social.

La psicología moderna considera que la sexualidad es aprendida. Los tabúes sociales o religiosos pueden condicionar considerablemente el desarrollo de una sexualidad sana desde el punto de vista psicológico.

Una vez expuestos los tres conceptos clave para el desarrollo de la temática que trataremos en este blog, hemos de decir que no es relevante la forma en la que los denominemos en nuestra vida cotidiana siempre que entendamos la diferencia entre ellos.

Sin más, concluimos esta entrada de presentación y os damos la bienvenida al blog, pasando así a profundizar en estos temas en las siguientes entradas.