jueves, 9 de agosto de 2012

Relatos para no dormir...


Yo pensaba que él había cogido el chocolate que yo quería comerme en la cama… Yo lo vi cogerlo y subirlo por las escaleras, es más, yo le proseguía y veía cómo sostenía la chocolatina en su mano…
                
Y cuando llegamos arriba me acerqué a la ventana donde él suele poner todas las cosas y no estaba… Entonces me giré a exigirle mi chocolate. Y levantando las manos en señal de inocencia me dijo: “búscalo…”
                
Me acerque y le palpé los bolsillos, inocente de mí… Entonces él me miró fijamente y me dijo “Así no se busca… ¿Quieres que te enseñe?” Y yo, para no tentar la suerte, simplemente asentí con mi cabeza…
                
Y así él me dio la vuelta, me cogió de las muñecas y me puso las manos contra la pared, como si de una redada ser tratara… Y empezó a palparme el cuello, bajando poco a poco… La espalda, el costado, las piernas… De nuevo el costado, el trasero, el interior de las piernas hacia arriba… Y el vientre, los hombros, los brazos, el cabello… Y se acerca a mí, pegando su cuerpo al mío, y siento su excitación… Y me susurra al oído “no lo encuentro”, dejando una cosquilla de placer mientras busca en mis pechos. Y entonces roza sus labios con los míos, dejando una horrible tentación… Y de nuevo toca mi cuerpo con sus cálidas manos, y buscan en el único sitio que dejaron intacto antes… E introduces sus dedos, moviéndolos en círculos, pero no encuentra nada…
                
De repente su cuerpo deja de tocar el mío, su calor se queda en todo mi cuerpo y mi pasión incrementa… Me da la vuelta de un tirón, me pone contra la pared y me levanta los brazos… Los sostiene contra la pared por las muñecas fuertemente, para que no pueda escaparme, aunque tampoco es que tenga alguna mínima intención de hacerlo… Acerca su boca a mi cuello, pasa por mi oído, por mis pechos, por mi boca… Pero ya no puedo aguantarme más, no puedo ni un segundo…

Y de un tirón mis muñecas se deshacen de sus fuertes manos, y lo empujo hasta que cae tendido en la cama… Y haya voy detrás, despacio, cuidadosa, apoyando mis rodillas y mis manos, encima de él pero sin tocar un centímetro de su cuerpo, cómo un tigre cuidadoso y ágil. Acerco mis labios a su cuello, le pregunto al oído “¿Tienes el chocolate?”, asiente con la cabeza…

Y le quito la parte de arriba… Y le busco por su pelo, su cuello y bajo lentamente a sus brazos, su torso, y llegamos a sus musculosas piernas, hacia abajo y hacia arriba por el interior… Y de nuevo mis labios suben a los suyos, besan poco a poco cada centímetro de su boca, cosquilleo, un pequeño mordisco, un pequeño beso y otro pequeño y cariñoso mordisco… Y le beso su cuello y bajo poco a poco, besando como si de su boca se tratara, como si estuviera saboreando lo más increíble del mundo... Bajo a su pecho, su ombligo y sigo bajando… Y mi boca topa con su pantalón… Y se lo desabrocho despacio, mientras con la otra mano acaricio todo su cuerpo, cómo sé que le encanta, y gime de placer… Pero cómo me gusta que disfrute de esa manera, cómo me gusta verlo con esos ojos cerrados y esa boca entreabierta, cómo me gusta que sea yo la que lo haga sentir así…

Y necesito ayuda para deshacerle del pantalón, pero no se queja en absoluto… Y entonces mis labios rozan hasta donde su ropa interior les permiten… Y de un bocado le levanto el filo de los bóxers, y lo suelto, y suena cómo un latigazo, y se excita… Entonces no puedo más, respiro cerca de su sexo, sin tocarlo, y noto su calor, noto toda su excitación… Y muerdo la piel cerca de él… Y se mueve impaciente de placer, deseando que mi boca toque su sexo… Y mi lengua lo roza despacio, mientras mis manos acarician y aprietan su torso… Y con mi boca le bajo la ropa interior y nos deshacemos de todo… Me deshago de todo lo que llevo…
               
Y ahora mis pechos acarician su cuerpo, y sigo sin encontrar la chocolatina… Y mis pechos rozan su sexo, y se excita, y voy bajando, rozando todo mi cuerpo por el suyo… Hasta que mi boca besa su sexo, despacio, queriendo parecer paciente… Hasta que agarra mi pelo y me conduce hacia lo inevitable, pero peleamos… El empuja hacia abajo y yo hacia arriba, y juego con él, con su deseo, con su pasión, y le encanta… Y finalmente le concedo lo que quiere, lo que quiero… Y ya nos olvidamos del chocolate… Ahora, él es mi chocolate…

Y me empuja hacia un lado, me empuja y se echa encima de mí, me besa por todas partes, me muerde, me aprieta… Cierro los ojos de placer, gimo, me retuerzo… Y me sigue besando y tocando, susurrando y adorando… Baja su boca, pero no juega demasiado… Ya hemos jugado demasiado… Vuelve arriba y me abraza, me vuelve a besar, morder… Y respira excitado en mi cuello, mi oído… Y no puedo abrir los ojos, algo los mantiene cerrados, y gimo, y me encanta…  Y me intenta penetrar, me quejo de dolor pero me gusta, lo vuelve a intentar y de nuevo me quejo, nos miramos y lo empujo de nuevo hacia mí… Y me penetra fuertemente, y nos quedamos un segundo quietos, unidos… Y lo hacemos cómo locos… Y nos miramos fijamente… Y lo hacemos cómo dos locos que acaban de descubrir algo nuevo… Lo hacemos hasta corrernos… Lo hacemos y acabamos exhaustos, completamente exhaustos…

Y parece que hemos corrido durante horas, parece que nos quedamos sin aire… Y estamos tendidos cada uno en un lado de la cama, mirando hacia el techo, unidos por las manos, exhaustos…  Pero nos pegamos de nuevo. Nos pegamos porque no podemos separarnos… Él tendido boca arriba y yo echada en su pecho, cogiendo bocanadas de aire desesperadamente… Nos quedamos así hasta que tenemos fuerza de decir algo… Nos quedamos así hasta que empieza a acariciar mi espalda y yo su cabello… Nos quedamos así hasta que caemos dormidos…

miércoles, 1 de febrero de 2012

Seducción

Aunque lo creamos incoherente, seducir no es algo exclusivamente reservado al amor. Se pueede seducir en la amistad, la familia, en el ámbito profesional, a través de la publicidad, la religión, la política, etc.

Según la Real Academia de la Lengua Española, seducir tiene tres acepciones: La primera "engañar con arte y maña; persuadir suavemente para algo malo". La segunda "atraer físicamente a alguien con el propósito de obtener de él una relación sexual". Y la tercera "embargar o cautivar el ánimo".

Seducir es sentir emociones fuerte. El impulso hacia el otro, la esperanza, la espera, ese estado de nerviosismo, etc. En todos esos momentos la persona se siente viva.

Contrariamente a lo que se piensa, la verdadera persona seductora no está interesada en el sexo, sino en la conquista. Por supuesto, aprecia el contacto físico, pero más bien como prueba de éxito.


¿Cómo seduce una mujer? Hay gestos típicamente femeninos que buscan lograr la aprobación del sexo opuesto. Estos son:
     - Acomoda, juega con el pelo, enreda un mechón en el dedo, etc.
     - Sacude la cabeza para echar el cabello hacia atrás.
     - Alisa la ropa con las manos.
     - Coloca una mano o ambas en las caderas.
     - Dirige el pie o el cuerpo hacia la persona que le interesa.
     - Dirige miradas íntimas con intenso contacto visual.
     - Se ruboriza.
     - Habla con voz o tono bajo.
     - Aborda temas íntimos.


Cuando conoces por primera vez a una persona, su impresión inicial será:
     - 55% apariencia, aspecto y lenguaje corporal.
     - 38% estilo y forma de hablar.
     - 7% lo que realmente dices.


Para que el coqueteo funcione, los seductores deben actuar de manera: honesta, confiada, realista, flexible y respetuosa.

Para coquetear deben superarse limitaciones como la timidez (ya que bloquea la iniciativa y la fluidez expresiva) y el prejuicio (porque nos hace excluyente y no vivimos experiencias maravillosas), y aprender tacto (nos evita malos momentos) y sentido común (nos permite conocer el terreno y adaptarnos).

Siendo honestos, el cortejo en ocasiones busca diversión y aventuras y en otras busca estabilidad. Debemos tener claro el objetivo, para no crear complicaciones. Un "no" a tiempo puede resolver muchos problemas.

Conquistar demanda crear una imagen a las expectativas o necesidades de la otra persona. La forma en que nos acercamos, el momento y el lugar que elegimos, la imagen que proyectamos, las primeras palabras , el tono de la voz... crean condiciones para ser aceptados, ignorados o rechazados.

miércoles, 18 de enero de 2012

¿Clitoriana, vaginal o ambas?

Aunque muchas mujeres sean inconscientes de ello, existen dos fuentes principales de obtención de placer sexual. La más común de ambas es a través del clítoris, llamando así a la mujer “clitoriana”. La segunda y menos conocida, aunque no menos frecuente, el Punto G, llamando así a la mujer “vaginal”.

¿Cómo saber si eres clitoriana o vaginal? Esta es una pregunta muy común entre las mujeres, porque a veces, y sobre todo si nuestros únicos momentos sexuales son más tradicionales y en pareja, no sabemos de donde proviene exactamente el placer.

Para obtener el máximo placer sexual es fundamental conocer nuestro propio cuerpo a través de la experimentación individual y en pareja, usando tanto las manos y múltiples juguetes sexuales, si investigamos solas, cómo la lengua, boca, manos, pies, etc. de tu pareja. Todo es cuestión de gustos, investigación y paciencia.

Por un lado, podemos decir que una mujer es “clitoriana” cuando obtiene placer a través este órgano, llegando así al orgasmo.  Sin embardo, una mujer es “vaginal” cuando es capaz de lograr el orgasmo a través de la estimulación del punto G.


El clítoris es un órgano eréctil que se encuentra en la parte superior de la vulva de la mujer. Clítoris significa "llave" en latín y está unido y recubierto parcialmente por los labios menores. De hecho, a veces solo es visible el prepucio del clítoris (capuchón).


El órgano en sí mide 3-4 mm de ancho y 4-5 mm de largo en estado de reposo, mientras que en erección puede alcanzar entre 1-1,5 cm (mujer promedio). La parte visible del clítoris es el glande y es extremadamente sensible a la estimulación directa en la mayoría de las mujeres, prefiriendo así la estimulación indirecta (a través del capuchón).

En el clítoris se concentran los nervios que producen placer sexual y hasta ahora no tiene otra función conocida.



Por otro lado, el Punto G es algo más complicado de encontrar por varias razones. Falta de información sobre este (muchas mujeres, sobre todo mayores, no saben de su existencia), falta de experimentación (por timidez, dejadez, etc.), aburrimiento (producido por la búsqueda sin resultados exitosos), etc.

El Punto G es una superficie eréctil de unos 25-30 mm de ancho que aumenta su tamaño cuando nos excitamos. Está localizado en la parte anterior (la parte de arriba si estamos tumbadas) de la vagina a unos 3.5 cm de la apertura vaginal.

Para poder localizarlo es necesario que exista excitación previa (bien usando tus dedos o los de tu pareja, juguetes o el pene). Esta excitación hará sobresalir esta superficie dejando palpar un tejido rugoso. Muchas mujeres sienten la necesidad de orinar al ser estimuladas en esa zona, por lo que es necesario vaciar la vejiga antes.

¿Cómo encontrar el Punto G? El camino más fácil es tenderse boca arriba con las piernas separadas, introducir dos dedos en la vagina (normalmente índice y corazón) doblándolos un poco hacia arriba hasta tocar la pared vaginal y moviéndolos en extensión y flexión (como si estuvieras llamando a alguien). Es recomendable no tener las uñas demasiado largas y estar bien excitada.

Encontrar el Punto G y sentir placer a través de este, es una experiencia de lo más gratificante que todas las mujeres tienen al alcance de su mano pero no todas gozan de él. Desde aquí os invitamos y animamos a investigar sobre tu propio cuerpo y a disfrutar de una manera diferente y desconocida por ahora. Solo hacen falta ganas, excitación y paciencia. ¡Mucha suerte en vuestra búsqueda!

viernes, 30 de diciembre de 2011

Sexo, Relaciones Sexuales y Sexualidad

Antes de empezar a tratar los temas en profundidad, estrenamos este blog con una entrada en la que explicaremos la diferencia entre tres conceptos que a veces usamos indistintamente: sexo, relaciones sexuales y sexualidad.

El sexo es la diferencia física y de conducta que distingue a los seres vivos, según las funciones que realizan en los procesos de reproducción. A través de esta diferencia se distinguen mujeres/hembras y hombres/machos.

En la gran mayoría de las ocasiones, utilizamos la palabra sexo para referirnos a las relaciones sexuales. Por tanto, para hablar de nuestro concepto de sexo nos vamos a referir a “relaciones sexuales”.

La relación sexual, es un conjunto de comportamientos eróticos, de dos o más seres, y que suele incluir uno o más coitos (unión entre dos individuos, es decir, cuando el pene se introduce en la vagina para realizar la fecundación). En los seres humanos, el coito forma parte de la relación sexual y puede o no tener como finalidad la fecundación, de manera que las relaciones sexuales no solo hacen referencia al intercambio de fluidos.

Las relaciones sexuales siempre han sido un tema controvertido en todas las civilizaciones y a lo largo de toda la historia. Por otra parte, las religiones han influido de forma importante en el concepto de la sexualidad, otorgándole a la sexualidad una función puramente reproductiva, negando la importancia del simple placer y del uso de anticonceptivos.

Finalmente, cuando hablamos de sexualidad nos referimos al conjunto de fenómenos emocionales y de conducta relacionados con el sexo, que marcan de forma decisiva al ser humano en todas las fases de su desarrollo. Comprende tanto el impulso sexual, dirigido al goce inmediato y a la reproducción, como los diferentes aspectos de la relación psicológica con el propio cuerpo (sentirse hombre, mujer o ambos) de las expectativas de rol social.

La psicología moderna considera que la sexualidad es aprendida. Los tabúes sociales o religiosos pueden condicionar considerablemente el desarrollo de una sexualidad sana desde el punto de vista psicológico.

Una vez expuestos los tres conceptos clave para el desarrollo de la temática que trataremos en este blog, hemos de decir que no es relevante la forma en la que los denominemos en nuestra vida cotidiana siempre que entendamos la diferencia entre ellos.

Sin más, concluimos esta entrada de presentación y os damos la bienvenida al blog, pasando así a profundizar en estos temas en las siguientes entradas.