miércoles, 1 de febrero de 2012

Seducción

Aunque lo creamos incoherente, seducir no es algo exclusivamente reservado al amor. Se pueede seducir en la amistad, la familia, en el ámbito profesional, a través de la publicidad, la religión, la política, etc.

Según la Real Academia de la Lengua Española, seducir tiene tres acepciones: La primera "engañar con arte y maña; persuadir suavemente para algo malo". La segunda "atraer físicamente a alguien con el propósito de obtener de él una relación sexual". Y la tercera "embargar o cautivar el ánimo".

Seducir es sentir emociones fuerte. El impulso hacia el otro, la esperanza, la espera, ese estado de nerviosismo, etc. En todos esos momentos la persona se siente viva.

Contrariamente a lo que se piensa, la verdadera persona seductora no está interesada en el sexo, sino en la conquista. Por supuesto, aprecia el contacto físico, pero más bien como prueba de éxito.


¿Cómo seduce una mujer? Hay gestos típicamente femeninos que buscan lograr la aprobación del sexo opuesto. Estos son:
     - Acomoda, juega con el pelo, enreda un mechón en el dedo, etc.
     - Sacude la cabeza para echar el cabello hacia atrás.
     - Alisa la ropa con las manos.
     - Coloca una mano o ambas en las caderas.
     - Dirige el pie o el cuerpo hacia la persona que le interesa.
     - Dirige miradas íntimas con intenso contacto visual.
     - Se ruboriza.
     - Habla con voz o tono bajo.
     - Aborda temas íntimos.


Cuando conoces por primera vez a una persona, su impresión inicial será:
     - 55% apariencia, aspecto y lenguaje corporal.
     - 38% estilo y forma de hablar.
     - 7% lo que realmente dices.


Para que el coqueteo funcione, los seductores deben actuar de manera: honesta, confiada, realista, flexible y respetuosa.

Para coquetear deben superarse limitaciones como la timidez (ya que bloquea la iniciativa y la fluidez expresiva) y el prejuicio (porque nos hace excluyente y no vivimos experiencias maravillosas), y aprender tacto (nos evita malos momentos) y sentido común (nos permite conocer el terreno y adaptarnos).

Siendo honestos, el cortejo en ocasiones busca diversión y aventuras y en otras busca estabilidad. Debemos tener claro el objetivo, para no crear complicaciones. Un "no" a tiempo puede resolver muchos problemas.

Conquistar demanda crear una imagen a las expectativas o necesidades de la otra persona. La forma en que nos acercamos, el momento y el lugar que elegimos, la imagen que proyectamos, las primeras palabras , el tono de la voz... crean condiciones para ser aceptados, ignorados o rechazados.